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Finanzas Prematrimoniales

Tercera Parte

Presupuesto-familiar¡Por fin llegó la luna de miel! El mejor momento para olvidar todo el estrés provocado durante la organización de la boda. Al regresar no se hacen esperar las felicitaciones, halagos, comentarios y por qué no, hasta las críticas de las personas que se creían merecedoras de participar en la fiesta y por alguna razón no se incluyeron. En fin, te aferras al típico cliché para no sentirte culpable: “Es imposible complacer  a todo el mundo”. Tal vez esta declaración no te resuelva el problema, pero es una gran verdad. Ya eres una persona diferente y comienzas a vivir una nueva realidad con tu familia. En la entrega anterior analizamos la segunda parte de esta serie que le hemos llamado Errores Financieros que debemos evitar “ANTES”, “DURANTE” y “DESPUÉS” del matrimonio. En el día hoy te entregaremos los últimos  tres aspectos que debemos evitar “DESPUÉS” el matrimonio.  Veamos:

  • No tener un sistema de administración financiera familiar. Cuando me refiero a sistema de administración, no estoy hablando necesariamente de programas informáticos, lo que quiero precisar son los criterios para administrar el presupuesto de la familia. En finanzas de pareja básicamente existen tres modalidades que son: Presupuesto Individual, donde cada uno maneja la mayor parte de su dinero a su antojo y hace un aporte para la “causa común”. Luego sigue El Presupuesto Unificado, es aquel donde las parejas unifican los ingresos, se comparten todos los gastos creando “un solo bolsillo” y por último tenemos el Presupuesto Mixto, que es una combinación de los dos primeros. Este último es el que ha demostrado ser más justo y equitativo, pues con el primer sistema hay exceso de individualidad, con el segundo no existe la individualidad pero hace del dinero algo tan “común” que hasta para comprar un helado debes consultar con tu pareja.  Con el mixto se unifican los ingresos y los gastos, pero también queda cierta porción para que cada uno lo  maneje a discreción, de ese modo, si le quieres celebrar un cumpleaños sorpresa a tu pareja, puedes hacerlo sin tocar los fondos comunes.

 

  • No actualizar el presupuesto con las “Novedades”. Le llamo novedades a todos los nuevos gastos que como familia vas a tener. Es decir, si de soltero gastabas cierta cantidad de dinero en combustible y ahora te corresponde llevar a tu esposa al trabajo e ir a buscarla, ciertamente tienes una “novedad” que incrementará tu presupuesto, a estas alturas esos cálculos debieron de estar hechos. De igual manera puede ocurrir con el gasto de la renta de la casa, telefonía y otros que se agregan a la nueva familia.

 

  • Hacer gastos de solteros en la vida de casados. Uno de los errores más comunes que son causas de desacuerdos en las nuevas parejas es llevar los hábitos financieros de solteros a la vida de casados. Uno de esos hábitos tiene que ver con los patrones de consumo, es decir, antes de casarte acostumbrabas a comprar objetos de alto valor por decisión propia. En la vida de pareja esas compras deben consultarse antes de realizarse, pues aunque tengan un presupuesto mixto esos gastos “sorpresivos” crean un mal precedente en términos de comunicación.

Recuerda, si tienes alguna pregunta o comentario no dudes en escribirme, estamos para servirte.

Hasta la próxima. ¡Bendiciones!

Melvin Féliz, MA

Conferencista y Autor del libro Financieramente Sabio
Melvinfeliz7@gmail.com
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